Luz, textura y contraste para crear espacios con más profundidad e intención.

Cada temporada trae consigo nuevos colores y materiales, pero en SET THE TONE quisimos ir más allá de una paleta específica.

La intención está en cómo cada elemento cambia la percepción de un espacio: una madera más profunda, un cristal que transforma la luz, un acabado metálico que introduce reflejos o un tono inesperado que rompe con los neutros.

Esta temporada construimos nuestra selección alrededor de cinco códigos visuales que pueden convivir entre sí y adaptarse a diferentes estilos.

Maderas más profundas

Las maderas de tonos medios y oscuros regresan con una presencia más marcada.

Nogal, espresso y acabados cálidos aportan profundidad y ayudan a que los espacios se sientan más envolventes sin necesidad de recurrir a colores demasiado intensos.

Funcionan especialmente bien combinadas con textiles claros, metales cálidos y luz ambiental.

Cristal ahumado

El cristal deja de ser únicamente transparente.

Los tonos humo, gris y ámbar suavizan los reflejos y añaden una nueva capa de profundidad a la iluminación.

En lámparas y chandeliers, este tipo de cristal permite jugar con la luz incluso cuando la pieza está apagada, convirtiéndola también en un elemento escultórico dentro del espacio.

Metales cálidos

Latón, bronce y dorados suaves continúan aportando calidez, pero desde acabados más contenidos.

En lugar de superficies excesivamente brillantes, predominan los tonos cepillados, envejecidos y ligeramente satinados.

Utilizados en pequeños detalles, ayudan a reflejar la luz y aportan contraste frente a maderas y tonos profundos.

Neutros táctiles

La profundidad necesita equilibrio.

Marfil, crema y beige siguen siendo parte esencial de la paleta, pero esta temporada ganan protagonismo a través de la textura.

Lino, bouclé, pantallas plisadas, alfombras y superficies tejidas introducen suavidad y mantienen los ambientes luminosos incluso cuando incorporamos elementos más oscuros.

Colores inesperados como acento

Entre los tonos cálidos aparece un contraste inesperado.

Verdes, Borgoña, azules petróleo, zafiro y tonos ligeramente grisáceos funcionan como pequeños acentos capaces de transformar una composición sin dominarla.

Pueden aparecer en textiles, vajillas, vidrio o piezas decorativas para aportar una nota contemporánea y equilibrar maderas y metales cálidos.

El tono está en la mezcla

No se trata de incorporar todos estos elementos al mismo tiempo.

La intención está en elegir aquellos que dialogan con tu espacio y utilizarlos para crear profundidad, contraste y una atmósfera más personal.

Luz. Textura. Profundidad. Carácter.

Así empieza nuestra temporada.

SET THE TONE

 

The season starts at home.